La Talidomida, 50 años sin despertar de la pesadilla

Derechos Humanos

02 de Noviembre del 2014

La lucha de las víctimas de la Talidomida en el mundo, pero sobre todo en España, contra la farmacéutica alemana Grünenthal no sólo produce vergüenza y espanto, sino que nos hace preguntarnos qué tipo de garantías tenemos los ciudadanos frente a la gran industria farmacéutica. Si bien muchos avances médicos se deben a las investigaciones y desarrollo de medicamentos y vacunas, en el caso de la Talidomida asistimos con verdadero estupor a la indefensión de las víctimas en un proceso en el que ya sólo pueden exigir dignidad y reconocimiento público como víctimas. 

Tras el reciente resultado en el recurso de apelación de la Audiencia Provincial de Madrid en la que anula la "indigna" indemnización que debía pagar la farmacéutica alemana Grünenthal a las víctimas de la Talidomida en España -acordada en la anterior sentencia del 2013- ha causado verdadero malestar y asombro en la Asociación de Víctimas de la Talidomida en España (AVITE), que entienden que la decisión de anular la indemnización por “estar prescrito el caso” supone un “golpe muy bajo” contra las víctimas. 


Es verdad que a simple vista y sin llegar al fondo del caso, éste ya resulta insultante y un verdadero despropósito, por lo que intentaremos sacar a relucir todos los detalles de un drama que nos hace dudar del sistema de garantías y derechos que tenemos los ciudadanos ante las farmacéuticas y la propia justicia, que en este caso, sinceramente, no parece nada justa. 


La talidomida. Un descubrimiento con muchas sombras


La talidomida es un fármaco que se comercializó entre los años 1958 y 1963 como sedante, para combatir el insomnio y contra las náuseas matutinas de las mujeres embarazadas en los primeros meses de gestación. Fue la farmacéutica alemana Grünenthal GmbH la primera en comercializar el fármaco como un medicamento inocuo. 


La farmacéutica fue fundada en 1946 por Herman Wirtz con el objetivo de cubrir la demanda de medicamentos y antibióticos que existía en Europa tras la Gran Guerra. Se cree que se habría "presuntamente" aprovechado de las Leyes de Nüremberg de 1935 en las que se catalogaba a los judíos como ciudadanos de segunda. Donde se les presionaba para que cerraran sus negocios y se viesen obligados a venderlos a precios irrisorios a hombres sin escrúpulos, con lo que conseguían aumentar su patrimonio rápidamente, en este caso ya demasiado abultado por pertenecer a una familia adinerada dueña de la empresa de perfumes Maurer&Wirtz fundada en 1845 (actualmente con más de 400 empleados y con ingresos de más de 158 millones de euros). El propio Herman Wirtz apareció en el puesto 40 en la lista de los 500 alemanes más ricos del 2013 con unos activos totales de 2,5 millones de euros. Queremos destacar estos datos ya que nos causan vergüenza ajena el saber que es uno de los hombres más poderosos, económicamente hablando y como siempre acaba ocurriendo el dinero acaba enfermando al poder judicial, pretendiendo salir indemne de esta gran injusticia.


Entre las personas que formaron parte de la farmacéutica destacan nombres relacionados con crímenes de guerra nazis y descubrimientos de armas letales  como el gas sarín y el soman


En concreto hablamos de Otto Ambros, químico que había comenzado su carrera profesional en la BASF (una importante empresa química alemana) y posteriormente ingresó en la IG Farben en su sección de desarrollo de armas químicas, donde desarrolló, entre otras armas, el gas sarín y en 1944 patentó el soman, otro letal agente nervioso.  


Heinrich Mückter es otro de los nombres propios de la farmacéutica Grünenthal, y es que se convirtió en el director del departamento de investigación de la marca alemana. Años atrás había sido detenido por soldados norteamericanos cuando trataba de huir cargado de material de laboratorio procedente de Auschwitz durante los últimos días de la guerra. Pero en aquel momento parece que la industria farmacéutica estaba necesitada de científicos, y los crímenes de guerra de Mückter pasaron a un segundo plano. Él mismo había inventado una vacuna contra el tifus, eso sí, utilizando a seres humanos como cobayas para probar sus experimentos. 


Ahora que conocemos un poco más el tipo de científicos y personas que formaron en un principio el laboratorio alemán, podemos asegurar que sorprenden menos las consecuencias tan nefastas que tuvo la comercialización del fármaco de la Talidomida. 


Las fuentes no coinciden a la hora de atribuir a alguien en concreto el descubrimiento de la talidomida, se cree que fue el doctor Wilhem Kunz quién sintetizó en los laboratorios Chemie-Grünenthal una sustancia química a la que denominó thalidomide, pero sí parecen coincidir que se descubrió en el desarrollo de fármacos antihistamínicos. Pero al no encontrar aplicaciones prácticas para el tratamiento contra las alergias. Los laboratorios Grünenthal se interesaron por ella cuando descubrieron el bajo grado de toxicidad de la misma, y es que en los ensayos que realizaron con animales no se causó ningún daño aparente. 


Mückter advirtió del parecido químico existente entre la talidomida y los barbitúricos, y tras probar los efectos relajantes y sedantes en animales y seres humanos la Talidomida se comercializó, sin más ensayos, en octubre de 1957. 


“Contergan: tan inocuo como un caramelo” 


La Talidomida se comercializó en diferentes países y bajo diferentes nombres. El “Contergan” fue uno de los más comercializados en Alemania y otros países europeos. El lanzamiento del fármaco se realizó con una gran campaña publicitaria en la que se llegaba a afirmar que era “tan inocuo como un caramelo”. El marketing se empeñaba en mostrar la Talidomida como una “píldora milagrosa”, un fármaco que, al contrario que los barbitúricos, no creaba adicción, no tenía efectos secundarios y en caso de una ingesta excesiva, no causaba la muerte. 


Además, se comenzó a extender el uso del Contergan como remedio contra las náuseas matutinas de las embarazadas. Se animaba a los doctores a aconsejar la toma de este fármaco a las mujeres que sufrían de esas molestas náuseas, sin ni siquiera plantearse el hecho de si la talidomida podría causar algún daño al feto. 


Es verdad que las leyes para la comercialización de medicamentos en 1957 no exigían un estudio de los efectos secundarios que los fármacos pudieran causar en el embrión. 


No obstante, comenzaron a surgir dudas en relación al fármaco en el sector médico. La farmacéutica Grünenthal no supo contestar a las dudas de un pediatra alemán que preguntaba si la talidomida traspasaba la placenta y si en caso de que así fuera, era perjudicial para el desarrollo del feto. 


Del mismo modo, el doctor Widukind Lenz del Hospital de la Universidad de Hamburgo consultó con Heinrich Mückter la posible relación de casos de niños con malformaciones y la ingesta de Contergan durante esos embarazos. Desde la farmacéutica lo negaron. 


Pero junto a su compañero, el médico madrileño Claus Knapp, comenzaron una meticulosa investigación entre las madres que habían dado a luz a niños con malformaciones hasta llegar a la coincidencia de que todas ellas habían tomado Contergan entre los días 37 y 50 de la gestación. Su investigación, muy tenaz y meticulosa, puso en jaque a la gran farmacéutica alemana, que hizo todo lo posible para que las conclusiones a las que llegaron los doctores no salieran a la luz. Aunque, por suerte, de poco les sirvió, ya que poco después se prohibió la distribución de la talidomida. 


Como poco, sorprende la falta de respuestas y reacciones del sector ante las primeras evidencias de las nefastas consecuencias que la toma de este medicamento estaba provocando en los fetos. 


De “píldora milagrosa” a medicamento prohibido por la OMS


La talidomida se comercializó en gran parte del mundo, bajo diferentes nombres comerciales y en la mayoría de los casos se vendía como medicamento inocuo para las madres y los bebés. Se llegaron a vender 310 millones de dosis durante los 4 años en los que se comercializó el fármaco. 


Sin embargo, los médicos, y sobre todo las autoridades de los países implicados en este drama, tomaron conciencia de la situación cuando hubo varios casos en distintas partes del mundo de niños que nacían con deformaciones y sólo había un nexo de unión entre los casos: la toma de talidomida durante el embarazo, concretamente durante el segundo mes de gestación, momento en el que se desarrollan los brazos y las piernas. 


Tras constatar los efectos secundarios del fármaco, la OMS prohibió su venta en 1961, si bien se dejó de comercializar en 1963, dos años después de que hubieran quedado probados los daños que causaba el medicamento. Precisamente España fue uno de los países en los que más se tardó en retirar del mercado la talidomida. 


En Estados Unidos el fármaco no llegó a ser comercializado, y este hecho se debe agradecer a la canadiense Frances Oldham Kelsey, farmacóloga y doctora de la FDA (agencia del gobierno de los Estados Unidos responsable de la regulación de alimentos, medicamentos, cosméticos, etc.) que se negó a permitir la comercialización de la talidomida por sus temores sobre la seguridad del medicamento. 


Como resultado de su bloqueo a la aprobación de la talidomida, le fue otorgado el reconocimiento President's Award for Distinguished Federal Civilian Service, por el presidente John F. Kennedy. Durante su carrera, participó también en la aprobación y aplicación de leyes para reforzar la supervisión y control de la FDA sobre los productos farmacéuticos.


Es reconfortante comprobar que, a pesar de la pésima gestión que las autoridades protagonizaron en el drama de la talidomida, hubo personas responsables que actuaron en pro de la seguridad y la protección de los seres humanos; aspecto éste que se les presupone a todas las personas y autoridades que trabajan en la función pública.  


Hoy en día se sigue comercializando la talidomida


Sí, sí, a pesar de las graves consecuencias que se han atribuido al uso de la talidomida, ésta se sigue comercializando. En 1965 Jacob Sheskin, un médico dermatólogo, comprobó los efectos de la talidomida en el tratamiento de pacientes que sufrían una complicación inflamatoria aguda de lepra. Fue entonces cuando la OMS autorizó el uso de la talidomida para pacientes con lepra. No obstante, se conocen casos de nacimientos de niños con dismelia (término general para todos los tipos de anormalidades congénitas en los miembros) en Etiopía y Brasil, hijos de padres tratados con talidomida. 


Hoy en día también se está utilizando en ensayos clínicos contra algunos tipos de cáncer y se ha usado como terapia en casos de enfermedades inmunológicas como el lupus, en pacientes con VIH, y se utiliza también como tratamiento en casos en los que la quimio o la radio no funcionan para combatir el cáncer.  


Las cifras de la talidomida: miles de víctimas en todo el mundo


Es desolador el hecho de hablar de números cuando estamos hablando de personas. Es verdad, y por desgracia tenemos mucha costumbre de hacerlo. Además, en este caso, no hay un número en el que todas las fuentes se pongan de acuerdo. Hablan de más de 10.000 casos, entre 10.000 y 15.000. Otros van más allá de los 20.000 casos de personas afectadas por la talidomida con malformaciones en su cuerpo.  


También son víctimas de la talidomida aquellas madres que pasaron su vida con el sentimiento de culpa por haber provocado, engañadas, aquellas malformaciones en sus hijos. Ellas también fueron víctimas de un negocio que más allá de solucionar un problema médico, se lucró a pesar de conocer las contraindicaciones. 


Continuando con el agravio a la que se ha sometido a las víctimas de la talidomida, no podemos pasar por alto el proceso por el que se han otorgado indemnizaciones a las víctimas. 


Para obtener la indemnización, las víctimas de la Talidomida, o los familiares de éstos, tenían que aportar diversa documentación. También debían demostrar igualmente el nombre del médico que había prescrito el fármaco, con su número de colegiado correspondiente. Incluso el mismo médico debía acreditar y certificar que había recetado el fármaco. Había incluso que acreditar el lugar donde se compró el medicamento, aportar radiografías, fotografías... 


Rigurosas exigencias para las víctimas, que, como hemos visto, nunca se aplicaron para estudiar los efectos de la talidomida antes de su comercialización. Pero entonces se trataba de ganar dinero, y ahora, había que pagar los daños causados. 


La talidomida en los tribunales


En 1970 se llevó a los tribunales a la farmacéutica Grünenthal, a la que no se consideró responsable penal por los nacimientos de niños con malformaciones, porque aceptaron el pago de indemnizaciones, creando un fondo con un valor de 114 millones de marcos. 


La farmacéutica alemana creó la Fundación Contergan en 1971, con la misión de satisfacer las necesidades vitales que las víctimas de la talidomida tienen a la hora de afrontar su día a día. Necesidades económicas, médicas, psicológicas, etc. 


Pero en realidad, desde AVITE afirman que sólo 3 víctimas españolas han sido reconocidas como tal por la Fundación, ya que ésta les exige, como condición para ser tratadas como tal, los frascos del medicamento que tomaron sus madres hace 50 años. Por mucho que nos pueda parecer un chiste o una tomadura de pelo, es un despropósito más en un caso del que cuantos más detalles se conocen, más nos indignan. 


Es indignante que las víctimas de la talidomida en España no sean reconocidas como tal. Que además de tener que luchar contra una marca tan importante como la farmacéutica alemana, se vean también desprotegidas ante la justicia de este país. 


Un país en el que a pesar de la prohibición de la venta de la talidomida en 1961, se siguió vendiendo durante dos años más. Porque primó el interés económico por encima de la salud. Primó el interés económico por encima de la dignidad humana, y esa responsabilidad la tiene que asumir alguien. Por supuesto la farmacéutica Grünenthal, pero también el Estado, porque tiene que asumir que el control que tenía que haber ejercido sobre la venta del Contergan no lo asumió y no evitó así el nacimiento de bebés afectados por la talidomida.


Una de las cosas más triste sigue siendo el tiempo transcurrido más de 50 años esperando una indemnización y hasta un simple perdón por parte de los responsables de Grünenthal, sabiendo que muchas de las victimas ya han fallecido, pero este último no lo recibieron hasta finales del 2012 con un mensaje tan cobarde como este "por no haber encontrado el camino hacia las víctimas, de ser humano a ser humano”.


Documental, "50 años de vergüenza"


Se han generado dos grandes documentales, por lo menos que tengamos constancia, tratando los efectos de la talidomida en España.


El primero de ellos realizado por la Televisión Española "Los hijos de la Talidomida" del que no hemos podido incluir su enlace, pero hemos conseguido rescatar una pequeña pieza emitida en otro programa de la misma cadena.



El segundo es bastante más reciente dirigido por Javier Almela, Fernando Rodríguez y Ana Salar llamado "50 años de vergüenza" y tenemos noticias de que lo van a estrenar el próximo 6 de Noviembre en la Academia de Cine de Madrid a las 19:30h. Por lo que os recomendamos que asistáis ya que al termino del mismo habrá un debate y charla coloquio, que se presume muy interesante, para el que quiera estar más informado estaran presentes los propios representantes de AVITE.


Trailer Español



--------------------------------------------------------------------


Foto original realizada por Melies The Bunny


https://www.flickr.com/photos/94243611@N02/14421351460

Comentarios

El ayuntamiento de Olvera castiga a Grünenthal

Durísima Nota de Prensa del Ayuntamiento de Olvera (Cádiz), a raíz de la aprobación por el Pleno Municipal, el pasado 27 de Noviembre, de apoyo de todos los grupos políticos hacia las víctimas de Talidomida españolas. El Acuerdo Plenario recoge el apoyo al boicot a los médicos de familia a no recetar medicamentos de Grünenthal y si genéricos, y la declaración de empresa non grata, dentro del termino municipal de Olvera, a esta empresa farmacéutica, mientras no pague sus indemnizaciones a los afectados españoles.

Ana Mato solicita una entrevista con carácter urgente con miembros de AVITE

La Ministra de Sanidad Ana Mato ha solicitado mantener una entrevista con carácter de urgencia el próximo 15 de diciembre con los responsables de AVITE (presidente, vicepresidente y abogado). Tras la presentación del recurso de casación ante el Tribunal Supremo, ayer 20 de noviembre, contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que anuló las indemnizaciones a las víctimas de la talidomida de España por considerar la acción prescrita.

La brecha tecnológica Norte/Sur

Llevamos años hablando de la enorme brecha entre el Norte y Sur, aunque ésta haya expandido sus garras hasta alcanzar el Este y el Oeste. Pero lo que es innegable es que la diferencia entre los países al norte del globo y los del sur sigue siendo abismal.

Periodismo a pie de calle: Carlos Spottorno

Creemos conocer su historia. Los medios de comunicación nos muestran cómo llegan a las costas españolas, cómo mueren por cientos en Lampedusa, cómo se arriesgan saltando la valla que les separa de Europa.\r\nPero la inmigración ilegal es un puzzle de grandes dimensiones y nos faltan piezas para completarlo, para verlo en su totalidad.

NUESTRA NEWSLETTER

Regístrate si quieres recibir un resumen semanal de las noticias en tu email. Gracias ;)



He leído y acepto las Condiciones de Uso


El Autor